Cuerpo y Sangre de
Cristo (A) (Id=390)
Te di un alimento que tú ni tus padres conocían
Lectura del libro del Deuteronomio
8, 2-3.14b-16a
En aquel tiempo, habló Moisés al pueblo y
le dijo:
"Recuerda el camino que el Señor, tu Dios, te ha hecho recorrer estos
cuarenta años por el desierto, para afligirte, para ponerte a prueba y conocer
si ibas a guardar sus mandamientos o no. El te afligió haciéndote pasar hambre,
y después te alimentó con el maná, que ni tú ni tus padres conocían, para
enseñarte que no sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que
sale de la boca de Dios.
No sea que te olvides del Señor, tu Dios, que te sacó de Egipto y de la
esclavitud; que te hizo recorrer aquel desierto inmenso y terrible, lleno de
serpientes y alacranes; que en una tierra árida hizo brotar para ti agua de la
roca más dura, y que te alimentó en el desierto con un maná que no conocían tus
padres".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo
Responsorial
Del salmo 147
Bendito sea el Señor.
Lauda, Ierusalem, Dóminum
Glorifica al Señor, Jerusalén, a Dios
ríndele honores, Israel. El refuerza el cerrojo de tus puertas y bendice a tus
hijos en tu casa.
Bendito sea el Señor.
Lauda, Ierusalem, Dóminum
El mantiene la paz en tus fronteras, con
su trigo mejor sacia tu hambre; él envía a la tierra su mensaje y su palabra
corre velozmente.
Bendito sea el Señor.
Lauda, Ierusalem, Dóminum
Le muestra a Jacob sus pensamientos, sus
normas y designios a Israel. No ha hecho nada igual con ningún pueblo ni le ha
confiado a otro sus proyectos.
Bendito sea el Señor.
Lauda, Ierusalem, Dóminum
El pan es uno y los que comemos de ese pan formamos un solo cuerpo
Lectura de la primera carta del apóstol
san Pablo a los Corintios
10, 16-17
Hermanos: El cáliz de la bendición con el
que damos gracias, ¿no nos une a Cristo por medio de su sangre? Y el pan que
partimos, ¿no nos une a Cristo por medio de su cuerpo? El pan es uno, y así
nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque todos comemos
del mismo pan.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Aclamación
antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor; el que come de este
pan vivirá para siempre.
Ego sum panis vivus, qui
de caelo descéndi, dicit Dóminus; si quis manducáverit ex hoc pane vivet
in aetérnum.
Aleluya.
Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida
† Lectura del santo Evangelio según san Juan
6, 51-58
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo dijo Jesús a los judíos:
"Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo: el que coma de esta pan
vivirá para siempre. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne para que el
mundo tenga vida".
Entonces los judíos se pusieron a discutir entre sí:
"¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?"
Jesús les dijo:
"Yo les aseguro: Si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su
sangre, no podrán tener vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre,
tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día.
Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi
carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él. Como el Padre, que me ha
enviado, posee la vida y yo vivo por él, así también el que me come vivirá por
mí.
Este es el pan que ha bajado del cielo; no es como el que comieron sus padres,
pues murieron. El que come de este pan vivirá para siempre".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.